Estados Unidos recibió con beneplácito la aprobación unánime número diecisiete-treinta-y-siete del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
La medida impone sanciones sobre Irán por su negativa a suspender sus actividades nucleares secretas, como lo exige la resolución dieciséis-noventa-y-seis, aprobada en julio último.
El embajador Alejandro Wolf, representante interino de Estados Unidos ante la ONU, dijo que la “búsqueda de armas nucleares por parte de Irán constituye una grave amenaza”.
Wolf agregó que: “Estamos situando a Irán en una pequeña categoría de estados bajo sanciones del Consejo de Seguridad y enviando a Irán un claro mensaje indicando que hay serias repercusiones a su persistente negligencia para con sus obligaciones y a su desafiante actitud hacia esta instancia”.
La resolución exige a Irán suspender todas sus actividades de enriquecimiento de uranio, el reprocesamiento de combustible y las de aguas pesadas y prohíbe a los miembros de la ONU proporcionar a Irán equipos que puedan contribuir a la asistencia técnica, entrenamiento o asistencia financiera de Irán, lo que podría ser de ayuda en el desarrollo de armas nucleares.
La resolución diecisiete-treinta-y-siete exige que todos los estados congelen los bienes de cualquier persona, compañía o programa que desempeñe un papel importante en los programas nuclear o de misiles de Irán.
También exige a todos los estados que notifiquen a la comisión de sanciones de la ONU sobre los viajes internacionales de los individuos involucrados en los programas de armas nucleares y de misiles balísticos.
Si Irán no cumple con la resolución para el 21 de febrero de 2007, el Consejo de Seguridad considerará la adopción de sanciones adicionales.
En un comunicado, la secretaria de Estado norteamericana Condoleezza Rice dijo que Estados Unidos “llama a todos los países a adoptar acciones inmediatas para implementar sus obligaciones bajo la resolución.
El gobierno iraní, mediante sus propias acciones, se ha aislado a sí mismo y al pueblo iraní de la comunidad internacional”.
“Esta resolución”, dijo la Secretaria de Estado Rice, “es una fuerte señal para el gobierno de Irán, respecto a que debería aceptar sus obligaciones internacionales, suspender sus actividades nucleares secretas y aceptar la senda de negociaciones que Estados Unidos y sus socios del Consejo de Seguridad de la ONU le ofrecieron hace seis meses”.