Cuando todos decían que la recesión en Estados
Unidos iba a ser superficial y durar no más de seis meses, hubo un economista
que alertó que en el 2006 pronosticó
una crisis financiera global.
Su pronóstico se cumplió. Nouriel Roubini, profesor de
economía en la Escuela de Negocios Stern de la Universidad de Nueva York, dijo
que él siempre se caracteriza por ser un pesimista.
Pero con el contexto mundial actual y el desplome de
los mercados financieros, es muy probable que la recesión sea aún más grave y se
extienda hasta el 2010 en todo el mundo, según sus predicciones.
“Estados Unidos y los países industrializados están al
borde de una crisis financiera sistémica”, dijo Roubini en un seminario
organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo en Washington.
Las economías avanzadas que representan más del 50
por ciento del producto nacional bruto global entraron en una recesión aún
antes del desplome de los mercados financieros, dijo Roubini.
Ahora, con la drástica contracción del crédito en el
sistema bancario y la caída de los mercados financieros, la crisis será aún más
virulenta, aseguró.
Roubini dijo que lo que le preocupa es que hay una
falta de confianza en el mercado financiero pese a intervenciones masivas como
la del gobierno estadounidense.
“El gobierno estadounidense demoró en actuar
agresivamente, pero cuando empezó a hacerlo, el mercado dejó de responder como
antes”, dijo.
“Cuando el gobierno rescató a Bear Stearns con US$
30 mil millones en marzo de este año para evitar que cayera, la suba en las
bolsas de valores y el mercado crediticio duró ocho semanas. En julio, cuando
la Reserva Federal anunció que iba a respaldar a Fannie Mae y Freddie Mac, el
alza en los mercados duró cuatro semanas. Y cuando la Reserva Federal nacionalizó
a Fannie Mae y Freddie Mac, el alza en los mercados duró apenas un día y al
siguiente había pánico por el colapso de Lehman Brothers”.
“Luego, cuando el gobierno rescató a la aseguradora American
International Group Inc con US$ 85 mil millones las bolsas cayeron un 5 por
ciento. Cuando el Congreso aprobó el plan de rescate financiero de US$ 700 mil
millones, los mercados cayeron un 7 por ciento en dos días y no había confianza
en el plan de las autoridades”.
En los últimos días, el gobierno tomó medidas más drásticas
como aumentar las garantías de los depósitos bancarios, extender líneas de créditos
al sector privado, tratar de inyectarle más liquidez al sistema, y reducir las
tasas de interés en coordinación con otros seis bancos centrales en el mundo.
Aún así, los mercados crediticios y accionarios
siguieron bajando, dijo Roubini.
“A esta altura el daño severo fue hecho y no se
puede descartar un colapso sistémico y una depresión mundial”, aseguró el
economista. “Llevará un fuerte liderazgo económico y políticas coordinadas
entre los países industrializados y en vías de desarrollo para evitar un
desastre financiero”.